niños y vacaciones

Los niños y las vacaciones

Llega Julio y con él, las ansiadas vacaciones de los niños. Son dos merecidas semanas de descanso luego de un semestre de esfuerzo y trabajo. En el mejor de los casos, las vacaciones de los niños coinciden con las de los padres. Sin embargo, son muchos los padres que continúan trabajando y que tienen que, junto con sus hijos, ingeniárselas para que estos días sean entretenidos, sirvan para descansar, despejarse y  hacer cosas que la rutina escolar no siempre permite.

Lo anterior no es una tarea fácil. Son muchos los padres que se agobian y estresan al no saber qué hacer con los niños en este período y cómo estimular su desarrollo y aprendizaje. Si lo que queremos como padres es que nuestros hijos no pasen todo su tiempo libre frente a una pantalla, ya sea de la televisión, el computador o una consola de videojuego, el desafío es grande. Hoy en día, estas pantallas son tremendamente atractivas para niños y adolescentes, ya que ofrecen mundos y dimensiones nuevas que logran seducir e interesar hasta a los más pequeños. Estos aparatos no tienen nada malo en sí, el problema se presenta cuando logran invadir la vida del niño y no dejan espacio para el desarrollo integral de éste. La televisión y los videojuegos ofrecen un mundo que está armado en el cual el niño es un espectador y donde la creatividad e imaginación quedan fuera. Generan una especie de efecto hipnotizante que no demanda del niño mucho más allá de un ágil movimiento de dedos.

Actualmente, los niños tienen una agenda tan sobrecargada de actividades, una larga jornada escolar sumada a las múltiples actividades extraprogramáticas, como el deporte, las clases de algún instrumento, danza, etc. que de pronto se ven enfrentados a un extenso tiempo libre de vacaciones, tiempo que es inestructurado y sin agenda, y que no saben cómo enfrentarlo y qué hacer con él.

¿Cómo hacer para que los niños aprovechen las vacaciones como una instancia de descanso y desarrollo de su creatividad e imaginación?

Juega con tu hijo y estimula que él juegue. Muchos piensan que el juego es un tiempo de ocio y un tiempo perdido. Sin embargo, el juego es el lenguaje natural de los niños, es su forma de comunicarse, divertirse, aprender y conocer el mundo. Todo el tiempo destinado a jugar tiene un valor inigualable para el desarrollo emocional, intelectual y social, por lo tanto debemos reconocer en el juego una forma de comunicación que nos acerca a ellos. La psicóloga Neva Milicic señala que “los padres que juegan con los hijos tienen una mejor relación con ellos y en la medida que uno pueda hacer todo un poco más lúdico es más fácil para el niño”. Señala también que el juego es una instancia ideal para conocer algunos aspectos de la personalidad y capacidad de los niños, como la organización, el liderazgo, su capacidad de ser pacientes, ordenados, entre otras. De acuerdo a la edad del niño, los padres deben hacerles propuestas de juego, como por ejemplo los juegos de mesa. La ganancia de realizar estos juegos es infinita: se aprende a ganar y a perder, los hermanos mayores y los padres pueden servir de modelo para enfrentar el fracaso y volver a intentarlo. “Cuando los padres juegan con sus hijos pueden desarrollar sus fortalezas y suplir sus carencias. El niño va a ir fortaleciendo las competencias sociales y emocionales que se desarrollan en forma espontánea a través del juego. Éstas constituyen la base de la inteligencia emocional en la infancia”, señala la autora.

Existen muchas formas de jugar, por lo que ofrecemos algunas recomendaciones que pueden servir de guía:

  • Ten a disposición de los niños material de arte e incentiva la creación de cualquier manualidad que sea del interés de tu hijo. No importa tanto el producto, sino el proceso creativo en sí.
  • Estimula la lectura y sé un modelo lector. La mejor forma de incentivar el placer por la lectura es que el niño pueda elegir lo que va a leer y que no sea algo impuesto. Libros, revistas, cómics, diarios, entre otros pueden servir a este propósito.
  • De vez en cuando, deja también que tu hijo se aburra, desde el aburrimiento surgen sin duda, las más creativas e ingeniosas ideas.
  • No uses las vacaciones para adelantar materia o repasar lo aprendido en el semestre. La idea es que las vacaciones logren que los niños efectivamente se desconecten y desarrollen áreas que quedan fuera del ámbito escolar.
  • Busca un tiempo y haz alguna actividad con tu hijo: subir un cerro, cocinar algo rico, ver una película. Tener una actividad compartida fortalecerá el vínculo entre ambos y les entregará una experiencia placentera y gratificante.
  • Por último, hay en Santiago muchos lugares especialmente diseñados para niños. Visita lugares como el MIM, Kidzania, Museo de Historia Natural, el Teatro Municipal, el Zoológico u otros lugares que sean del interés tuyo y el de tu familia.

Más allá de la actividad elegida, lo central es que las vacaciones permitan a los niños despejarse, entretenerse, descansar y recargar energías para el nuevo semestre que se aproxima.

 

Teresita Vicuña D.

Julio 2012

 

Referencias

www.lafamilia.info


jul 04, 2012 | Categorías: Artículos, Novedades | Comentarios: No hay comentarios

 


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